Winter Wonderland: la navidad hecha una feria

Winter Wonderland
Ambiente del Winter Wonderland

Para una enamorada de la Navidad y de Londres no hay mejor combinación que el Winter Wonderland. Últimamente me preocupaba el no hacer planes y no disfrutar de la experiencia en esta ciudad lo suficiente. Siempre llegaba tarde a casa y sin ganas de hacer nada con un frío tan helador, hasta que me propusieron ir allí.

Aunque sólo sea para dar un paseo merece la pena. La primera impresión fue estar en una película, rodeada de luces de colores -con lo que me llaman la atención- y con canciones navideñas que te sacan una sonrisa enorme y crean un ambiente acogedor.

Es algo diferente a lo que estamos acostumbrados, no es una feria común. Tiene atracciones que te llaman a montarte; especialmente la noria… que destaca desde fuera y brilla tanto en el oscuro Londres que te invita a subir y ver las vistas. Aunque yo las vi más bien desde otra perspectiva, ¡mis amigos me incitaron a montarme en la caída libre! Fué bonito los segundos que me encontraba suspendida en el aire, mejor no comento el momento del descenso porque me da pánico recordarlo.

Winter Wonderland
Entrada al Winter Wonderland

Más divertido -y tranquilo, por suerte- fue la experiencia de tomar una cerveza subida en un unicornio. Había un carrusel bar tiovivo en el que podías beber algo mientras dabas vueltas y vueltas agarrada del cuerno y notabas el frío aire en la cara que, por una vez, resultaba placentero. Tanto pasear por allí nos dio bastante hambre, pero la feria está llena de puestos donde encontrar comida. Salchichas alemanas y vino (caliente, por supuesto) fue nuestra elección, pero hay para todos los gustos.

Winter Wonderland
Ambiente del Winter Wonderland

Para la sobremesa, un escenario con conciertos de música pop en directo en el que seguir aprovechando la velada… planes para todos los gustos. Ellos preferían escopetas y ganar peluches y kilos de chocolate para ellas. Pero algo a lo que nadie se puede resistir es a la preciosa pista de patinaje, en la que todos creemos que nos deslizaremos hasta que nos caemos nada más empezar. Si no queréis parar de reír y no estáis demasiado cansados… no hay opción mejor.

Los ingleses disfrutan mucho de la Navidad, ¡incluso tienen un día para llevar Christmas jumper! -esos jerséis de renos que, cuanto más ridículos sean, más éxito tendrán en la comida de empresa. Así que, si queréis meteros de pleno en la cultura, aprovechar una tarde de invierno, disfrutar de todo tipo de actividades y pasar un buen rato con amigos, no deberíais perderos una tarde allí.

Sigue leyendo:

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *